Lima y el turismo cultural



Iglesias más importantes de Lima

Iglesia construida en la que fue el barrio de Pachamamilla en la época virreina, lugar habitado por negros traídos de Angola quienes formaron una cofradía. Cuentan que uno de ellos pintó sobre un muro la imagen de Cristo crucificado, el que resistió fuertes terremotos en 1655. Desde aquel entonces la devoción hacia esta imagen se incrementó, posteriormente se hizo una réplica que hasta la actualidad recorre la ciudad en impresionantes procesiones durante el mes de Octubre, a esta imagen se la conoce como “Señor de los Milagros”, “Cristo Morado” o “Cristo de los Temblores” y es el patrón morado de Lima.
Iglesia tan antigua como Lima, ubicada en pleno centro de la ciudad, donde destaca su monumental portada, considerada una obra de arte en su género.
Al pie del altar de la capilla de la comunión están enterrados los restos del padre Pedro Urraca, muerto en olor de santidad, ante cuya cruz de penitencia colocada a la entrada del templo, oran diariamente cientos de personas que desfilan por el lugar desde muy temprano.
Al pie del altar de la capilla de la comunión están enterrados los restos del padre Pedro Urraca, muerto en olor de santidad, ante cuya cruz de penitencia colocada a la entrada del templo, oran diariamente cientos de personas que desfilan por el lugar desde muy temprano.
Iglesia construida por la Compañía de Jesús en el siglo XVI, hermoso conjunto arquitectónico posee una valiosa iconografía, considerado patrimonio cultural peruano, muestra el esplendor del arte colonial y republicano, dueña de una gran cantidad de verdaderas obras de arte religioso.
Esta iglesia posee tres naves y su construcción se inicia junto con la fundación de Lima, concluyéndose a finales del siglo XVI, exhibe una hermosa sillería tallada en cedro y una cúpula de gran prestancia, los claustros del convento está adornado con hermosos azulejos sevillanos. Fue aquí donde se fundó la primera universidad de Sudamérica en 1551, la universidad de San Marcos.
Centro religioso, cultural y turístico más importantes del Perú, y cuyo templo lleva nada menos que el título de Basílica Menor, concedido por el Papa Juan XXIII en el año 1963.
Desde la ante portería y el vestíbulo el templo empieza a mostrar su riqueza. Los lienzos y esculturas, tanto de maestros como de genios anónimos, hacen casi tangible el hambre espiritual y la piedad de aquellos artistas que desde distintas épocas supieron plasmar su amor por lo sagrado y divino. Este conjunto monumental está hecho de ingenio y técnica, de arte y trabajo, pero sobre todo de fe y de amor, de profunda piedad y devoción.
Desde la ante portería y el vestíbulo el templo empieza a mostrar su riqueza. Los lienzos y esculturas, tanto de maestros como de genios anónimos, hacen casi tangible el hambre espiritual y la piedad de aquellos artistas que desde distintas épocas supieron plasmar su amor por lo sagrado y divino. Este conjunto monumental está hecho de ingenio y técnica, de arte y trabajo, pero sobre todo de fe y de amor, de profunda piedad y devoción.
Esta iglesia es cuna de la devoción de la Virgen del Carmen, es el sol que irradió y sigue irradiando el amor y la ternura de la Madre del Carmelo a todos sus hijos a lo largo de nuestra historia peruana. El Monasterio del Carmen, conocido como la Iglesia de la Santísima Virgen del Carmen de Lima; fue inaugurado el 18 de diciembre de 1643. El Rey Felipe IV, había concedido el permiso correspondiente para su construcción, por real cédula, el 13 de febrero de 1625.
La iglesia ha sido refaccionada en diversas oportunidades. Posee una fachada modesta y en el interior sobresale su altar mayor que data del siglo XIX. Es una amplia composición en donde destacan sus elegantes y dorados capiteles de esquina. Junto a la coronación del altar forma una unidad arquitectónica digna y hermosa.
La iglesia ha sido refaccionada en diversas oportunidades. Posee una fachada modesta y en el interior sobresale su altar mayor que data del siglo XIX. Es una amplia composición en donde destacan sus elegantes y dorados capiteles de esquina. Junto a la coronación del altar forma una unidad arquitectónica digna y hermosa.
Construida en 1535, en 1542 se inician las mejoras del templo iniciándose la edificación d3 la iglesia nueva en un solar cedido por García de Salcedo, así en 1543 el gobernador Don Cristóbal Vaca de Castro ordeno la continuación de las obras pero sin embargo el terremoto de 1746 lo redujo a escombros. El virrey José Antonio Manso de Velasco dispuso que se levantara en el mismo lugar una nueva catedral obra que empezaría hasta 1755, al llegar el arzobispo Pedro Berréela quien encomendó la obra al jesuita austriaco Johann Rher, culminando la reconstrucción básica en 1758 los detalles (como la fachada, torres portada) se terminaron durante el gobierno de Manuel Amat en 1778.
Su construcción se inició en 1549, terminándose en 1637 de hermosa portada churrigueresca, cuyos tres cuerpos originales han sido íntegramente levantados con piedra tallada, data del siglo XVIII, después de muchísimas restauraciones del templo antiguo solo han quedado el frontispicio y los muros laterales. Subsisten como obras de gran valor histórico y artístico la portada de piedra, el rico artesonado de madera de la sacristía y la antesacristía así como su colección pictórica y el patio principal del claustro, con bellos portales convertidos hoy en centro comercial.