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miércoles, 22 de febrero de 2012
VIAJE A CHOQUEQUIRAO
lunes, 13 de septiembre de 2010
COMPLEJO PREINCA EN LUYA
Los vestigios de la cultura Chachapoyas siguen sorprendiendo a los investigadores. Un nuevo complejo arqueológico, que posee casas circulares e impresionantes murallas, fue hallado en un cerro de nombre Atumpucro, situado en el distrito de San Juan de Lopecancha, en la provincia de Luya.
La agencia Andina informó que el descubrimiento fue dado a conocer por el investigador y fotógrafo, natural de Chachapoyas, Martín Chumbe, quien exploró la zona junto con el alcalde de San Juan de Lopecancha, Segundo Bazán Aguirre, quien es dueño de la referida propiedad.
Chumbe explicó que el complejo arqueológico está enclavado en una enmarañada montaña y tiene una extensión de más de dos hectáreas. Aseguró que allí se pueden observar más de 150 casas circulares en buen estado de conservación.
“Todas las casas tienen ventanas rectangulares, hornacinas y frisos en todas sus circunferencias. Además, están edificadas encima de grandes terrazas y hay impresionantes muros de 50 metros de largo por tres metros de altura. El complejo está en buen estado de conservación” señaló.
Atumpucro se podría convertir en un nuevo circuito turístico amazónico, debido a que está ubicado entre los mausoleos de Revash (localidad de Santo Tomás) y el complejo arqueológico de Kuélap (localidad de El Tingo). Además, desde las montañas de Atumpucro, también se puede observar el valle del “río Utcubamba”:http://es.wikipedia.org/wiki/Río_Utcubamba y gran parte del distrito de Jalca Grande.
domingo, 29 de agosto de 2010
HUAYNA CAPAC -ULTIMO REY INCA
Con el apoyo de cierto sector de la nobleza Chuqui Ocllo propició una insureccion que fue debelada por el general Otorongo Achachi, militar de gran prestigio y experiencia, quien liquidó a los cabecillas, empezando por Chuqui Ocllo. Sin embargo siendo aún muy joven para asumir el gobierno, Titu Cusi Huallpa se le tuvo que nombrar un incap raptin (regente). La nobleza designó a Apo Huallpaya, tío del joven heredero al trono, quien seducido por la ambición y el poder también empezó a urdir planes para favorecer a un hijo suyo, en colaboración con el clero solar. Dicho complot fue descubierto por Huamán Achachi, quien, dispuso la captura y muerte de los comprometidos.
Durante su periodo gubernativo el imperio gozó de paz-Realizó constantes viajes a lo largo de sus dominios y nombró funcionarios para realizar la administración de todo tipo de actividades. Correinó con su hijo Topa Cusi Huallpa (Huáscar), nejándolo a cargo del gobierno del Cuzco, emprendió una expedición al Chinchaysuyo. Durante su reinado el imperio alcanzó su máxima expansión y esplendor, llegando hasta el río Ancasmayo. En una de sus incursiones a la costa Huayna Capac se contagió de una extraña enfermedad que estaba haciendo estragos en la población del norte del imperio, falleciendo en su palacio de Tumipampa. Su muerte creó una crisis sucesoria, puesto que Huayna Capac había designado como sucesor a su hijo mayor Ninacuyuchi, quién había muerto poco antes de la muerte del inca, de tal manera que el cargo sería disputado en una guerra civil entre sus hijos Huáscar y Atahualpa.
sábado, 24 de octubre de 2009
LOS INCAS
Los Incas fueron los dirigentes del mayor imperio de América. A finales del siglo XIV, el imperio comenzó su expansión y se extinguió con la llegada de los españoles al mando de Francisco Pizarro, en 1532. En el momento de su rendición, tenía una población estimada de 12 millones de habitantes, lo cual representaría hoy todo Perú, Ecuador y gran parte de Chile, Bolivia y Argentina.
Cuando la nación Inca llegó a lo que sería la ciudad del Cuzco, la encontraron habitada por otros pueblos, los Antasayas, Ayacuchus, Poques y Lares. Los incas fueron unos emigrantes que a fines del siglo XII huyeron de Taipicala (Tiahuanaco) en busca de refugio, pues su tierra de origen había sido asaltada e invadida por oleadas humanas procedentes del sur (Tucumán y Coquimbo), Estos invasores eran los llamados Aymaras.
La imagen de Manco Capac, el primer soberano, resume la larga historia de la nación Inca por consolidarse en su nuevo territorio. La cronología oficial consigna una lista de 12 gobernantes, hasta que en 1532, con la invasión española se rompe con la dinastía.
Los Incas llamaban a su territorio Tawantinsuyu, lo que en Quechua, el idioma inca, significa Las Cuatro Partes. Con gran diversidad de terrenos y climas, comprendía una larga banda desértica en la costa, entrecortada por ricos valles irrigados; las altas cumbres y los profundos valles fértiles de los Andes; y las cumbres montañosas de la selva tropical al Este. La palabra Inca designa al propio dirigente, así como al pueblo del valle de Cuzco, la capital del imperio.
A veces es usada para designar a todos los pueblos incluidos en el Tawantinsuyu, pero ésto no es correcto. La mayoría de las decenas de pequeños reinos mantenían su identidad, aún cuando estaban ligados política y económicamente a los incas. El Quechua fue el idioma oficial y hablado en la mayoría de las comunidades hasta la llegada de los Españoles, pero al menos 20 dialectos locales subsistieron en varias partes del imperio.
La milenaria cultura del Perú es fruto de profundos conocimientos empíricos y de una larga y minuciosa observación. El mérito de los incas fue haber usado y aplicado antiguos conocimientos, costumbres y logros del hombre andino de siglos atrás y haberles dado un uso adecuado para satisfacer las necesidades del dilatado Estado.
Es sorprendente cómo fue aplicado el sistema organizativo inca en un territorio que abarcaba buena parte del continente sudamericano de cara al Océano Pacífico. Todo ello se llevó a cabo sin contar con la escritura, así que la transmisión de la tecnología aplicada debió ser oral y práctica. El Estado Inca basaba su engranaje socioeconómico en la reciprocidad simétrica y asimétrica, la redistribución de los recursos y el trueque, este último rasgo sobresaliente entre los grupos étnicos costeros.
Los Incas desarrollaron un estilo altamente funcional de arquitectura pública que se distinguió principalmente por sus técnicas avanzadas de ingeniería y de trabajo fino de la piedra. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas principales atravesadas por calles más pequeñas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios municipales y templos.
Las estructuras eran de un solo piso, con un perfecto ensamblado de piedras talladas; también se usaban ladrillos de adobe y paja en las regiones costeras. Para la construcción de grandes monumentos tales como la gran fortaleza de Sacsayhuamán cerca de Cuzco, unos bloques masivos poligonales fueron ensamblados entre sí con extraordinaria precisión. En las regiones montañosas, como la espectacular ciudadela andina ubicada en el Machu Picchu, la arquitectura inca refleja a menudo algunas adaptaciones ingeniosas del relieve natural.
La religión del estado estaba basada en la adoración del Sol. Los emperadores Incas eran considerados como descendientes del Dios Sol y eran adorados como divinidades. El oro, símbolo del Dios Sol, era muy explotado para el uso de dirigentes y miembros de la élite, no como moneda de intercambio, sino principalmente en objetos decorativos y rituales. La religión dominaba toda la estructura política. Desde el Templo del Sol en el centro de Cuzco, se podían trazar líneas imaginarias en dirección a los lugares de culto de las diferentes clases sociales de la ciudad.
Las prácticas religiosas consistían en consultas de oráculos, sacrificios como ofrenda, trances religiosos y confesiones públicas.
El ciclo anual de fiestas religiosas así como el año agrícola estaban regulados por el calendario inca, extremadamente preciso. Este aspecto, entre otros, acerca la cultura inca a algunas culturas de la mezo-América tales como los Aztecas y los Mayas.
sábado, 10 de octubre de 2009
CULTURA MOCHICA
EL SEÑOR DE SIPAN
EN BUSCA DEL TESORO DE LOS MOCHICAS
Pero se trata de una pequeña parte de lo que esconde Huaca Rajada, una pirámide que fue el centro ceremonial y la necrópolis de los mochicas. Desde finales de abril, gracias a la colaboración española y a otros fondos aportados por el Gobierno peruano, 50 obreros, bajo la dirección del arqueólogo Walter Alba, excavan en dos nuevas tumbas de las 12 que ya están localizadas. «Todo este trabajo lo vamos a grabar y, a la vez, haremos una reconstrucción histórica de cómo vivían los mochicas con más de 300 extras. Es tan importante como la tumba de Tutankamon en Egipto», asegura un eufórico José Manuel Novoa, director de documentales en Explora Films y promotor de este proyecto.
Una película
Ingredientes de película no le faltan. Saqueos, muertes, magia e incluso el FBI andan detrás de los hallazgos de Sipán. La primera noticia de lo que allí había la tuvieron dos policías en una taberna de la aldea, cuando vieron pagar un trago con una pieza arqueológica de oro. Era uno de los huaqueros (saqueadores de tumbas o huacas) que vivían de expoliar la zona de Huaca Rajada. Formaba parte de la banda de Ernil Bernal y en casa de su jefe decomisaron dos espectaculares cabezas de oro.
Inmediatamente avisaron a Walter Alba que no dudó, con su colega Lucho Chero, en hacer guardia día y noche armados con escopetas para proteger el lugar del saqueo. A los cuatro meses, hallaron la tumba del Señor de Sipán. «Se quedó impactado con tanta belleza. A partir de entonces recibió ayuda del FBI para recuperar piezas de gran valor que habían sido saqueadas», relata Novoa.
De hecho, se sabe que Ernil Bernal venía de esconder ocho sacos de oro en el campo cuando, al intentar escapar de su casa, le mató la Policía. ¿Qué pasó con ese tesoro arqueológico? «Hace un año me contaron que habían saqueado su ataúd y le habían cortado la cabeza para llevarla a un brujo. Querían que les contara donde los ocultó. Curiosamente, ahora su hijo trabaja en la excavación con Walter», firma. Novoa, que conoce Sipán desde 1991, asegura que aún hay quien anda buscando el botín de Bernal.
De la civilización mochica se sabe que vivía de la agricultura y la pesca y que llegaron a tener ciudades de 15.000 habitantes, de las más grandes del mundo. Los mochicas hicieron un entramado de canales de agua, que aún hoy se utilizan, en ésta desértica región del norte de Perú, que convirtieron en un vergel. Además, eran grandes orfebres y artistas, como demuestran las piezas halladas en Sipán, cuyo señor gobernaba sobre todo el valle. Sobre su decadencia, se cree que acabaron siendo absorbidos por otras culturas precedentes de los poderosos incas.
La participación de los productores españoles (en colaboración con TVE y el apoyo de la Sociedad Geográfica Española) ha sido crucial para resucitar el interés en las excavaciones. No sólo por los 200.000 euros que han aportado, sino porque la recreación de la cultura mochica (sus vestimentas, sus construcciones, sus costumbres) son un acicate más para los investigadores que hay en el terreno. A cambio tienen un contrato hasta diciembre para grabar en directo todo lo que vaya apareciendo en Huaca Rajada. «Era la necrópolis sagrada de los nobles. No se sabe aún si había algún rey supremo sobre los señores, pero no hay duda de que es uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX», concluye con ensutiasmo Novoa.
Más información en: www.elmundo.es/ciencia y en www.explorafilms.com
Una sofisticada orfebrería Las riquezas encontradas en la tres tumbas de Sipán son una sorpresa inesperada en la desértica ciudad de Chiclayo, donde en el año 2000 se inauguró un impresionante museo para exponer públicamente todas las piezas, talladas algunas en oro y cobre, que componían el ajuar funerario de los nobles mochicas o moches.
En el recinto funerario del Señor de Sipán había hasta ocho acompañantes sacrificados con él, entre ellos sus esposas. El gran Señor, además del poder político y social, se consideraba un ser semidivino, a tenor de los objetos que lo rodeaban: orejeras de oro y turquesas, un pectoral de conchas de colores, collares, pinzas depilatoria en oro y plata, etcétera. La tumba fue sellada con vigas de algarrobo y dentro del relleno se encontró el cuerpo de otro guardían.
No muy lejos se localizó la del Viejo Señor de Sipán. Las pruebas de ADN han revelado que era antepasado del primero y que debió ocupar un cargo muy similar. Su ajuar aún era más variado y complejo que el del primer Señor descubierto: 10 sonajeros de oro, narigueras de oro y plata, sonajeros de cobre dorado para la cintura, cabezas de plata que eran parte de un gran collar y otras muchas piezas de incalculable valor.
El tercer gran hallazgo fue la tumba del Sacerdote, que llevaba sobre la cabeza una corona de metal que representa a un búho con las alas abiertas y, en la mano, la copa de los sacrificios. Entre sus ornamentos no había armas ofensivas, pero sí un pectoral de oro y plata, una orejera de oro y turquesas y un collar hecho con cabezas sonrientes. Uno de los coxales o pectorales fue recuperado por el FBI en Filadelfia, donde unos traficantes trataban de venderlo por 1,6 millones de dólares.
viernes, 9 de octubre de 2009
SECHIN BAJO - VALLE DEL CASMA
OLLANTAYTAMBO VALLE SAGRADO

El camino se vuelve aún mas serpenteante cuado nos aproximamos al poblado de Urubamba. Luego es casi recto, pues sigue la ribera del rio del mismo nombre, adentrandose en el Valle Sagrado de los Incas , una vez mas no se si es idea mia pero en la atmosfera se percibe harta vibra positiva.


jueves, 8 de octubre de 2009
FORTALEZA DE MARKAHUAMACHUCO
El Mirador está constituido por cuatro huacas y una roca gigante de extraña formación, rodeada por una especie de escalera que nos lleva a la cima, desde donde se puede observar un hermoso panorama, ríos, quebradas y profundos abismos, adornan el paisaje. Para acceder a la ciudadela de Markahuamachuco, se debe partir desde Trujillo a Huamachuco, vía terrestre, cubriendo la distancia de 181 kilómetros (seis horas aproximadamente) y desde Huamachuco a la ciudadela en auto durante treinta minutos. Este complejo arqueológico también fue elegida como una de las 7 maravillas del Perú, considerada como el Machu Picchu del Norte.
LA MESETA DE MARCAHUASI
Ubicación
- Ruta Corta: requiere de mayor esfuerzo. Ingresa a la meseta por el Monumento a la Humanidad y Las Cabañas. Tiempo mínimo de caminata: 2:30 horas.
- Ruta del Anfiteatro: más extensa pero con menor pendiente (salvo en el último tramo). Tiempo mínimo de caminata: 3:30 horas.
- Ruta de la Fortaleza: conduce al lugar más alto de la meseta y a los restos arqueológicos que allí se encuentran.
- Para estas rutas es preferible contratar los servicios de un arriero. El costo por acémila es de S/. 13 y por caballo S/. 15.
Clima
Temporadas
- Temporada Seca.- Mayo a Noviembre
- Temporada de Lluvias.- Octubre a Marzo. (no recomendable)
Atractivos
- Monumento a la Humanidad: Conocido también como Peca Gasha, palabra quechua que significa brujo, centinela o guardián. Tiene una altura aproximada de 25 metros y, de acuerdo al ángulo en que se le observe, adopta un rostro diferente. Es el símbolo de Marcahuasi.
- Dolmen: Conocido también como “el hongo”.
- El Profeta: Perfil humano que se asemeja al de un profeta.
- El Alquimista: Perfil escondido de un hombre.
- Las Focas: Conjunto de rocas que guardan semejanza con estos animales.
Las cochas y agua del olvido
Actividades
Camping
- El Anfiteatro: Esta gran depresión o cráter es el lugar ideal para acampar protegidos del frío nocturno.
- La Fortaleza: Ubicada al lado opuesto al pueblo de San Pedro de Casta. Está muy cerca del lugar denominado Santa María, el punto más alto de toda la meseta.
Circuito sugerido
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Servicios
Alojamiento
Alimentación
Otros Servicios
Turismo Natural en Markahuasi
Markahuasi, hermoso bosque de rocas a 3 657 msnm, abarca una superficie de 4 Km. cuadrados. Se ubica en la región Lima, en la provincia de Huarochiri, comunidad de San Pedro de Casta, pueblo rural y pintoresco. Desde Lima son 84 Km. y el viaje es de seis horas aproximadamente, para acceder a este lugar se recorre la Carretera Central atravesando Chosica hasta llegar al kilómetro 37, desde donde se toma el desvío hasta Santa Eulalia, pasando por las localidades de Palle, Barba Blanca y Huinco hasta llegar a San Pedro de Casta, desde ahí a la meseta hay que caminar cuatro kilómetros, existen tres rutas que se realiza a pie o en acémila, para ascender los 800 metros que separan el pueblo de la meseta. El clima del lugar por estar a gran altura es frío y seco con una variación brusca de temperatura entre el día y la noche.
Explanada de Markahuasi "Anfiteatro" que se encuentra en San Pedro de Casta 3350 msnmEl Dolmen, conocido también como el hongo. El Profeta, perfil humano que se asemeja al de un profeta. El Alquimista, perfil escondido de un hombre. Y Las Focas, conjunto de rocas muy similares a estos animales.
Se recomienda la visita entre los meses de mayo a noviembre, que es la época sin lluvias, con fuerte radiación solar con cielo claro y despejado. Deberá llevar el equipo adecuado a la temporada sobre todo si desea acampar, ropa, carpas, bolsa de dormir, linterna, cocina y alimentos, serán lo necesario.
En San Pedro de Casta existen hospedajes rústicos y los restaurantes son sencillos y humildes. No hay guías, son los pobladores que conocen y los arrieros los que conducen a los visitantes y sus cargas hacia la meseta.
Los lugares turísticos recomendados para acampar son: El Anfiteatro que les protegerá del frío y la Fortaleza, que es el punto más alto de la meseta.
Markahuasi, fue elegida recientemente como una de las maravillas naturales del Perú en el concurso realizado por el programa Reportajes de Panamericana Televisión.
KENKO
Los españoles clasificaron este monumento como un anfiteatro, seguramente porque muestra una construcción semicircular. En realidad, se ignora la finalidad de esta construcción ciclópea, que bien puede ser un altar, un tribunal o la tumba de un inca, tal vez de Pachacútec. Se presume que fue uno de los santuarios más importantes que hubo en el incanato.
Ambos son lugares de culto cuya naturaleza aún no se ha podido descifrar, pero en los que destaca la predilección de los incas por la piedra y el cuidado que tuvieron en su tallado.
A 4 y 6 kms. (5 min. al noreste del Cusco) por carretera asfaltada se hallan los sitios arqueológicos de Quenko. Son dos los lugares: el Grande, que se encuentra al pie del camino que va desde Sacsayhuamán hasta Písac; y el Chico, que está a 350 metros al oeste del anterior, sobre la ladera. Este adoratorio se encuentra ubicado sobre lo que hoy se conoce como el cerro Socorro y abarca un área que sobrepasa los 3,500 metros cuadrados.
Kenco Grande
El Anfiteatro
Durante el incanato este lugar fue un templo para ceremonias públicas. Se trata de una enorme área semicircular de 55 metros de largo con 19 hornacinas incompletas distribuidas a lo largo del muro. En algunas publicaciones se afirma que las hornacinas estaban dispuestas alrededor del anfiteatro a manera de asientos para las entidades a las que se les rendía culto, pero de acuerdo a investigaciones recientes es muy probable que en realidad hayan sido las bases de un gran muro. Delante del área libre se encuentra un gran bloque de piedra de 6 metros de altura que descansa sobre un sólido pedestal rectangular. Es posible que haya sido una gigantesca escultura que debió haber tenido modelaciones zoomorfas. La falta de precisión, se debe a los rastros de la destrucción causada por los extirpadores de idolatrías (personas encargados de eliminar los íconos propios del culto local) durante la Colonia. Posee además una saliente rocosa decorada con un pasaje que conduce a una sala subterránea, un complejo de andenes, habitaciones y un sistema de canales de drenaje destinado a evacuar el agua del lugar.
Detrás de esa piedra se levanta un promontorio rocoso en el que una escalera labrada en la roca viva conduce a la cumbre. Allí nace el pequeño canal en zigzag que, a partir de un hoyo menor, desciende para luego bifurcarse en una rama que sigue la pendiente y otra que llega a la cámara subterránea al interior del roquedal.
Pudo haber servido para conducir la chicha ofrendada o la sangre de los sacrificios de llamas de algún ritual aún no esclarecido. En la misma cumbre quedan restos tallados de lo que pudo ser un cóndor, cuya cabeza fue rota, así como la de un puma. También pueden advertirse restos de una habitación.
Sobre la roca viva allanada y pulida sobresalen dos cilindros de corta altura. Es probable que haya sido un intihuatana, que se traduce como "lugar donde se amarra al sol", es decir, permite calcular la posición del sol. No se sabe de qué modo funcionaba este artefacto. Es un enigma hasta la actualidad. Pero se presume que era una especie de observatorio astronómico utilizado para medir el tiempo, para establecer las estaciones, determinar los solsticios y equinoccios, y como adoratorio se rendía culto al Sol, a la Luna, a Venus y a las estrellas.
Cusilluchayoc
Es un nombre quechua que significa "templo o lugar que tiene monos". Se encuentra a 500 metros directamente al este de Quenco Grande. Posee una piedra tallada de casi dos metros de alto en la que algunos creen ver la forma de un sapo. En esa roca todavía son visibles relieves de serpientes y de monos que pudieron haber dado nombre al lugar.
La cámara subterránea
El labrado de la roca realizado aquí es toda una proeza. Pisos, techos, paredes, mesas y nichos, fueron cuidadosamente tallados en la roca viva. Sin duda, fue un lugar de culto para ritos secretos y escondidos. Los constructores del lugar completaron su composición con habitaciones de servicio en el perímetro. Posee además andenes y canales para la evacuación del agua de lluvia.
La canaleta zigzagueante
Está ubicada muy cerca del intihuatana. El historiador cusqueño Víctor Angeles la describe de la siguiente manera: "parte de un pequeño hoyo, se desplaza en plano inclinado y línea quebrada, luego se bifurca, uno de los ramales conducía el líquido puesto a circular hasta la Cámara Subterránea o Sala de los Sacrificios". El líquido pudo ser la sangre de los seres sacrificados (animales y/o humanos) a los dioses.
La sala mortuoria
El misterio del culto andino es uno de los atractivos de la cultura inca. Sobre la denominada "Sala de los Sacrificios", las dudas aún no se han resuelto. Se trata de una cámara subterránea, labrada íntegramente en una gigantesca roca. En la porción baja del gran roquedal se encuentran labrados suelo, techo, paredes, mesas, alacenas y vanos. Se dice que esta cámara subterránea pudo haber sido utilizada para embalsamar orejones, pero también es posible que allí se hayan llevado a cabo sacrificios humanos y de animales.
El sitio Quenco Chico, bastante más destruido que Quenco Grande, muestra restos de muros altos, planeamiento circular y el mismo labrado cuidadoso de la roca.












